Cada uno de nosotros tenemos una autoimagen, una percepción de cómo creemos que los otros nos ven. Las personas que están satisfechas con su autoimagen probablemente se tendrán más confianza, serán más eficientes en su trabajo y su vida social será más agradable. Lo contrario ocurrirá con aquellos que no están satisfechos con su autoimagen.
La cirugía plástica, sea reconstructiva o estética, fomenta y promueve una más poderosa y positiva autoimagen. Aún con pequeños cambios externos se puede lograr un extraordinario cambio en el interior, permitiendo que el individuo se tenga más confianza y prospere satisfactoriamente.
Si usted está considerando la posibilidad de consultar para una cirugía plástica, primero debe ser honesto con usted mismo. ¿Exactamente qué espera usted de la cirugía? ¿Cuáles son las metas a lograr con la cirugía? ¿Qué espera que la cirugía plástica haga por usted?
Existen dos categorías de pacientes considerados como buenos candidatos para una cirugía. La primera incluye pacientes con una alta autoestima que están incómodos por una característica física susceptible de cambio o mejoría. Luego de la cirugía estos pacientes se sienten bien con los resultados obtenidos y conservan una imagen positiva acerca de ellos mismos. La segunda categoría incluye pacientes que tienen un problema físico o un defecto estético que ha ido deteriorando su autoestima progresivamente. |